Remembering the breeze


BUPrRMfIcAAt8hUIt’s amazing how we drift through life, floating, letting our “goals” take us wherever is “needed”. Life moves very fast, and when we look around, we sometimes feel we’re in a strange place… strange, unrecognizable and unfamiliar. What happened with the joy we experienced long ago when we were young? What happened with that place where we felt at home?

This summer was all about memories. But they weren’t memories of imagery recalled by the mind. No, I experienced my body’s memories; a recollection of feelings that were once part of me. Sensations I had forgotten, sensations I missed. Memories from my childhood when I used to spend the whole summer in a beach house at Mar del Sur.

Many years later, lost in the “pursuit of happiness”, chance introduced me to my new favorite place; a piece of nature where I spent all summer. The first time I walked into the apartment, as I approached the balcony, the ocean blew up into view. I suddenly felt well, calm and peaceful.

“Oh, what is that?” I thought, as the smooth breeze gently touched my body.

I had forgotten how it felt and the pleasure of standing facing the wind. My senses started remembering. The touch had missed the breeze. My sight was happy to see the ocean, the palm trees and the sand. My hearing had missed the melodies of wave crashing onto the beach in chord with the continuous notes of the palms dancing in the wind. My smell woke up to the friendly scent of the sea.

I went down to the beach to discover that not only my senses were excited to find old friends, but also that my body was delighted to share the moment with them. My feet joined the sand and started playing. The wave came and went as playing hide-and-seek. My hands, wanting to play, made me sit down.

There we sat together: the man, the senses, the mind, the body, nature, the sand, the waves, the sea, the palm trees and the wind; instantly familiar with each other, as if we had never departed. We were pleased with the profound friendship that endured the distance of time. Quietly, the sun crossed the sky watching us, taking care of us. The clouds brought in shades from time to time. The bluest of skies made everyone happy. And after a beautiful day, as the sun set in the horizon, I knew I was home again.

Inscribirte para Votar es un Guame


¿Quién puede votar?  Si tienes 18 años o más en o antes del 6 de noviembre de 2012, eres ciudadano americano (de Estados Unidos de América) y resides en Puerto Rico, tienes el derecho de votar.  Pero para poder ejercer ese derecho, te tienes que inscribir (tener tu tarjeta electoral) y estar activo en el registro electoral.  ¿Suena complicado? Para nada, es lo más sencillo que hay.  Pero no lo dejes para luego, tienes hasta el 17 de septiembre de 2012, para inscribirte o reactivarte.

¿Por qué votar?  Si estás insatisfecho con lo que estamos viviendo en Puerto Rico y estás convencido que necesitamos un cambio, llegó el momento.  Convéncete y motívate a cambiar.  En éstas elecciones tendrás nuevas alternativas excitantes.  Si tu estas dispuesto a un cambio, une tu voto al de otros cientos de miles de puertorriqueños insatisfechos con la situación actual, y deja atrás las costumbres que nos tienen en crisis.  El primer paso es inscribirte, si no los has hecho ya, o verificar tu estatus electoral, si ya estás inscrito.

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¿Es Posible Que Gane Otro Partido?


Dada la actual atmósfera de insatisfacción generalizada con los tres partidos políticos tradicionales, es posible que otro partido gane la contienda electoral.  Si es cierto que los individuos no están dispuestos a modificar las costumbres habituales por mucho años, también es cierto que solo se requiere insatisfacción con el estado presente de las cosas y el convencimiento de que hace falta un cambio.  El pueblo de Puerto Rico ya llegó a ésta intercesión.  Ahora, sólo con una buena alternativa, con propuestas afines a nuestras necesidades, podemos motivarnos y estar dispuestos a cambiar las costumbres eligiendo a otro partido.

En éste artículo exploramos el trasfondo de la situación actual que arropa a Puerto Rico y hacemos un análisis numérico de las diferentes posibilidades para que gane otro partido.  Examinamos el impacto de cada grupo electoral, los electores afiliados, los electores no afiliados y los electores inactivos, en los resultados de la contienda electoral venidera.  Finalmente, proponemos metas alcanzables de incursión en cada grupo electoral, que pudieran formar parte del marco estratégico para las aspiraciones de cualquier partido político nuevo.

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